
El reloj marcaba las 3 de la madrugada y Nataniel no podía conciliar el sueño, una y otra vez venía a su mente el momento en que le pidió matrimonio a Katya, también pensaba en lo que vendría, en el fondo se preguntaba si la decisión que había tomado era la correcta, si el matrimonio solucionaría sus inseguridades, su problema de celos; le consolaba saber que amaba a Katya y que valía la pena intentarlo, porque no se imaginaba la vida sin ella.
La alarma del despertador sonaría en cinco minutos y Nataniel lo apagó pues no pudo dormir en toda la noche, se aseó, vistió y desayunó algo, se adelantó al tráfico de la mañana y llegó temprano a la oficina, el fin de semana sin Katya había sido eterno pero se alegró al recordar que regresaría en un par de horas, continuó con el diseño de un logotipo en el que se encontraba trabajando cuando Mariana tocó la puerta de su oficina, en realidad no sabía qué hacer y para no ser descortés la dejó pasar, Mariana sólo quería saludarlo y felicitarlo por su futuro compromiso y entonces él se sintió tan mal por haber prejuiciado en contra de ella, cómo una mujer tan bella y de noble corazón querría separarlo del amor de su vida, era un hecho que Katya había exagerado al juzgarla de la manera como lo hizo, pronto reaccionó y le agradeció el detalle, además le aseguró que como los buenos amigos que eran no podía faltar en su boda.
Habían pasado varios días después del encuentro entre Angélica y Ángel, este último no se atrevía hablar con Alma pues no sabía cómo decirle que se tendría que ir del Instituto; cómo se le fue a salir de las manos lo que planeó por mucho tiempo, estaba deprimido y triste pues las palabras de Angélica habían sido contundentes, tenía que apartarse de la vida de su amiga para que no la lastimara como a su hermana, pero Ángel no quería repetir el error que le costó alejarse de todo lo que amaba y no pudo mas con su dolor, pidió permiso en la última clase de lunes y fue a tomar algunos tragos, era de la idea que “el alcohol es la mejor medicina para aliviar las penas”, una copa tras otra y se terminó una botella, pero no fue suficiente, llamó al mesero y le pidió otra, entonces un hombre más joven que él se acercó e insistió en invitar la botella que el mesero ya había llevado, se sentó a su lado y dijo: ¡salud mi amigo por quienes nos hacen sufrir!, aunque Ángel no conocía a aquel hombre la soledad y las ganas de desahogarse hicieron que confiara en él, pronto los dos brindaban y coreaban las canciones rancheras del karaoke, la noche les cayó y el hombre que para ese momento ya no era un desconocido para Ángel, le propuso quedarse en su casa pues en las condiciones que se encontraba, no podía dejarlo ir, además vivía muy cerca de ahí.
El calor de la noche y el alcohol perturbador de los sentidos provocaron que los dos hombres aceleraran sus deseos más recónditos, comenzaron a besarse y a desnudarse y fue en ese momento que pese a su estado Ángel recordó el suceso que le cambió la vida, la vez que Fabiola su esposa lo encontró en la cama con otro hombre, enseguida la excitación se le esfumó del cuerpo y consecuencia de la resaca se vomitó sobre su acompañante…
Desde que Dany platicó con Ernesto el día que lo conoció no había tenido la oportunidad de hablar a solas con él, en gran parte por la popularidad que “el chico nuevo” fue ganando entre la comunidad estudiantil, sin embargo el día menos esperado el profesor de Química formó parejas para trabajar en un proyecto que entregarían al final del semestre y grande fue la sorpresa de Dany al escuchar su nombre y el del argentino para trabajar juntos, al final de la clase se le acercó con el mejor pretexto que pudiera encontrar para ponerse de acuerdo en lo que sería más que un proyecto escolar, la oportunidad de ligue con el chico más sexy de todo el Instituto.
Después de la plática que Xavier tuvo con sus padres las cosas en su casa empezaron a cambiar, asimismo tomó una actitud más optimista; una tarde que llegó del Instituto al no encontrarse con nadie en casa, aprovechó para ir a dar una vuelta al mar, se subió a su moto y manejó hasta el Malecón donde no esperó encontrarse con Penélope, se estacionó y fue donde ella estaba, pero se detuvo al ver que Octavio un compañero de clase, discutía con ella, a decir verdad en alguna ocasión Penélope le platicó de la atracción que sentía hacía aquel chico, sin embargo a raíz de la muerte de su hermano, Xavier se desconectó de la vida de sus amigos y lo lamentó, más porque fue testigo de cómo Octavio golpeó a Penélope, enseguida sin pensarlo dos veces los separó y apretó el puño para impactárselo en el rostro, el chico cayó lentamente con la nariz sangrando y Xavier no tardó en proporcionarle algunas patadas, Penélope gritaba y le pedía al agresor que se detuviera, pero la rabia consumía el alma de Xavier, después de dejar inconciente a Octavio corrió a su moto y huyó como un cobarde, volvió a su casa y se encerró en su cuarto, su madre lo vio subir precipitadamente por las escaleras y trató de averiguar qué le pasaba, pero él no abrió, al anochecer una patrulla se estacionó fuera de la casa de la familia Gonzáles y se llevaron a Xavier, su madre llamó a su padre y los dos lo alcanzaron en la delegación.

